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Día de Muertos en Bacalar: cómo vivir la tradición en un hotel solo adultos frente a la Laguna de los Siete Colores

hace 4 días
3 min de lectura

Entre el 31 de octubre y el 2 de noviembre, México se llena de color naranja, de olor a copal y de veladoras encendidas. El Día de Muertos es una de las tradiciones más queridas del país y la UNESCO la reconoce como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad desde 2008. Y checa esto: en el Caribe mexicano existe una forma muy especial de vivirla, con calma, con vista a la Laguna de los Siete Colores y con tiempo para recordar a quienes quieres.


Altar del Día de los Muertos en México, adornado con flores de cempasúchil, tamales y velas, celebrando la tradición y recordando a los seres queridos.
Altar del Día de los Muertos en México, adornado con flores de cempasúchil, tamales y velas, celebrando la tradición y recordando a los seres queridos.

¿Qué se celebra realmente en Día de Muertos?

La tradición tiene raíces prehispánicas y mezcla creencias de los pueblos originarios con elementos que llegaron después. La idea central es hermosa: cada año, las almas de nuestros seres queridos regresan por unos días a convivir con la familia. Por eso se les recibe con una ofrenda. En ella no puede faltar la flor de cempasúchil, que con su color y su aroma marca el camino de regreso. También van el copal, el papel picado, las veladoras, el agua y la sal, las fotografías de quienes ya no están y, por supuesto, su comida favorita. Ahí se coloca el pan de muerto, el tamal, el chocolate o ese platillo que a la abuela le salía como a nadie. El 1 de noviembre se recuerda a los niños, en el Día de los Angelitos, y el 2 de noviembre a los adultos. Es una celebración llena de cariño, de risas, de anécdotas y de mucha comida rica. Así lo vivimos en México.


Altar tradicional del Día de los Muertos en México, decorado con comida, velas y flores de cempasúchil para honrar a los difuntos.
Altar tradicional del Día de los Muertos en México, decorado con comida, velas y flores de cempasúchil para honrar a los difuntos.

Hanal Pixán: así se vive en la Península de Yucatán

En Quintana Roo y todo el sureste, la tradición tiene nombre maya: Hanal Pixán, que significa “comida de las ánimas”. Aquí la mesa es protagonista. Se prepara el mucbipollo, un tamal grande que se cocina bajo tierra en un pib, y se acompaña con atole, dulces y chocolate. El aroma de la cocina en pib es de esas cosas que se quedan en la memoria para siempre.


Vivir esta tradición en tierras mayas, a pocos pasos de una laguna que parece pintada a mano, le da un sentido muy profundo a la fecha.


¿Por qué celebrarlo en Bacalar?

Bacalar tiene un ritmo propio. Es un pueblo mágico del Caribe mexicano donde el agua de la Laguna de los Siete Colores cambia de tono según la hora, y donde el turismo se vive pausado, a escala humana. Aquí las fechas con tanto significado se disfrutan con tiempo para sentarse, mirar, platicar y brindar. Para una tradición que invita a la reflexión y al recuerdo, el silencio y la belleza de este lugar son el escenario ideal.


Un hotel solo adultos y boutique: la mejor manera de vivirlo

Hotel Cristalino Bacalar es un hotel boutique sólo adultos con 20 habitaciones frente a la laguna. Esa escala pequeña se nota en todo: atención cercana, ambiente tranquilo y espacios que se sienten como tuyos. Para una escapada de Día de Muertos en pareja o con amigos, eso lo cambia todo.


Aquí tienes lo que hace especial la experiencia:

  • Muelle privado sobre la Laguna de los Siete Colores, perfecto para un café al amanecer o una copa al caer la tarde.

  • Restaurante frente a la laguna, para cenar con el agua como telón de fondo.

  • Spa en el hotel, ideal para bajar el ritmo y reconectar contigo.

  • Roof Bar, para ver cómo se enciende el cielo y brindar por los que ya se fueron.

  • Ambiente solo adultos, con el silencio y la privacidad que una fecha tan íntima merece.


Cómo se ve un Día de Muertos en Cristalino

Imagina despertar con la luz suave sobre la laguna y salir a tu muelle con un café calientito. Después, una mañana lenta, un masaje en el spa y una comida frente al agua. Cuando baja el sol, subes al Roof Bar, levantas una copa y recuerdas a tu abuelo, a tu amiga, a quien sea que quieras tener cerca esa noche. Después, una cena tranquila con la laguna oscura y el cielo lleno de estrellas. Sin multitudes, sin prisas, con espacio para que cada quien viva el recuerdo a su manera. Eso es un Día de Muertos padrísimo, y aquí lo puedes tener.


Reserva tu escapada

Si te late vivir esta tradición en el Caribe mexicano, en un hotel solo adultos en Bacalar con muelle privado, spa y restaurante frente a la Laguna de los Siete Colores, escríbenos por WhatsApp o reserva directo en nuestro sitio. Con gusto te ayudamos a planear tu estancia.


 
 
 

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